Cuando las piezas encajan, ¡eureka!

¿Qué nos persuade hoy? Algunas de las cosas que nos han persuadido antes y otras muchas nuevas filtradas a través de la influencia de internet.

Nos persuade experimentar emociones, unas positivas y otras no tanto; sentir afecto, cariño, seguridad, reconocimiento, dominar a través del conocimiento sintiendo orgullo, demostrar nuestras destrezas, el sexo, la evasión, la diversión, la distracción, algunas drogas (como el café, las cañitas…) la intriga, la pasión, el egoísmo, la utilidad, resolver las necesidades primarias y luego las secundarias y luego…,  la ambición… Que unas necesidades y otras influyan más o menos en nuestra conducta depende del momento, de que nos inciten (o persuadan) y de nuestras circunstancias personales.

Nos motiva poseer cosas materiales, aunque esto era más de la época en la que todo era una carrera lineal de éxito, porque las posesiones reflejaban un punto al que cada uno había llegado, esto era posible por un mercado capitalista con buena salud. Ahora que se tambalea el sistema en algunas de sus áreas, por ejemplo la del consumo, ahora que no hay manera de planificar una carrera profesional para los próximos seis meses y las continuidades se esfuman y todos nos hemos convertido en milinians, la motivación por las posesiones como tales se ha quedado para sociedades en las que aún el dinero fluye, los nuevos ricos de los países emergentes, sólo ellos son los que van a los almacenes Harrods y arrasan con todo a unos precios que la única lógica que tienen es la diferenciación, que no compren nadie más que estos millonarios que no saben que hacer con el dinero, y luego después con lo que compran.

Los medios de transporte, la dimensión de las grandes ciudades y las redes sociales facilitan la continua interacción, somos una gran manada. Con este entorno, si queremos persuadir, debemos contemplar una característica fundamental; la continuidad en la relación y las consecuencias que esto conlleva, si queremos tener sobre nuestros interlocutores una influencia positiva la relación deberá basarse en el win-win, y esto nos lleva a ser eficientes descubriendo qué es lo que realmente necesitan nuestros interlocutores y diseñar como satisfacerlo de tal forma que las consecuencias sean positivas para ambos a lo largo del tiempo, evitando que el pan de hoy sea el hambre de mañana.

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